Os enlazo la página web del centro y algunas fotografías. También tenéis información del centro aquí. Y el programa previsto de actividades aquí.
miércoles, 22 de noviembre de 2017
Algunos materiales para elaborar el Tema 2.
Os enlazo aquí algunos documentos sobre evolución, etología y sobre el proceso de hominización. Algunos de ellos son un resumen de las clases y otros son material complementario que os puede ayudar a elaborar el tema.
Si pulsáis aquí tendréis un breve artículo sobre psicobiología y teoría evolutiva (la parte de genética es un poco compleja, haced lo que podáis).
Si pulsáis aquí tendréis un texto sobre lo que compartimos con los animales. Y si pulsáis aquí podéis ver un "árbol geneológico" aproximado de la evolución humana.
Y si, finalmente, pulsáis aquí podréis leer un documento sobre los rasgos anatómicos y conductuales que compartimos todos los homínidos (desde los astrolopithecus a nosotros, el Homo sapiens) y que hemos estado comentando en clase...
martes, 26 de septiembre de 2017
¿Cómo funcionan las ciencias empírico racionales?
Los saberes empírico-racionales son
aquellos cuyas verdades se justifican por evidencia
experimental (por observaciones y experimentos científicos) y
por inducción (generalización a partir de una cierta
cantidad de datos experimentales). Por ejemplo, la verdad del
enunciado “el agua hierve al alcanzar los 100 grados
centígrados” será demostrada de modo empírico racional si
una cantidad suficiente de experimentos indican que el agua sólo
hierve al alcanzar los 100 grados. Como se supone que los
experimentos permiten obtener respuestas directamente de la
realidad (al menos, de su aspecto material y observable), los
enunciados cuyo contenido es corroborado por los experimentos
muestran, así, su correspondencia con la realidad y, por
tanto, su carácter verdadero y objetivo. A los enunciados así
demostrados (y con los que, en su mayor parte, se forman las teorías
científicas) se les llama "enunciados empíricamente
verdaderos", o "verdades de hecho"...
Como veis, a las verdades empíricas les ocurre como a las verdades lógicas: se pueden lograr de modo más directo (por evidencia experimental) o más indirecto (por inducción). A las verdades empíricas obtenidas por evidencia experimental también se les denomina "datos" o "enunciados observacionales", y son de carácter particular, es decir, expresan los resultados de observaciones concretas (por ejemplo: tal día, a tal hora, y en tal lugar, una cierta cantidad de agua hirvió a cien grados). De otro lado, las verdades empíricas obtenidas por inducción, constituyen las proposiciones más importantes de una teoría científica: sus tesis, teoremas, leyes, etc., y tienen siempre una forma general o universal, del tipo "Todo X es siempre Y" (Por ejemplo: "Toda cantidad de agua siempre hierve a 100º".). Las verdades inducidas dependen de los datos, pero, por su forma y significado universal, son más fundamentales que los datos para construir las teorías. Veamos ahora, con más detalle, como se producen ambos tipos de verdad empírica.
Una verdad es empírica por evidencia observacional (es decir: es un enunciado observacional) si en ella se enuncian datos obtenidos de observaciones y experimentos que satisfagan ciertos requisitos: (a) todos los elementos o “variables” que vayamos a tener en cuenta (o puedan interferir) en el experimento u observación deben estar definidos y sujetos a control; (b) todos los datos relevantes para el experimento deben estar cuantificados con exactitud; (c) todos los pasos del proceso experimental deben estar predeterminados y deben poder ser ejecutados por cualquier experimentador que desee hacer el mismo experimento; (d) las conclusiones del experimento deben tomarse por acuerdo entre todos los experimentadores que han participado en el mismo.
Por ejemplo, en el caso de que
hiciéramos un experimento para demostrar que es cierto el enunciado
“el agua hierve a 100 grados”, tendríamos que diseñarlo de
manera que estuvieran definidas y controladas variables tales como el
tipo de agua de que se trate, el tipo de termómetro con el que
medimos su temperatura, la latitud, longitud y altitud del lugar en
el que realizamos el experimento, la temperatura ambiente de dicho
lugar, etc. (condición a). También tendríamos que cuantificar con
exactitud datos tales como la composición del agua, la temperatura
inicial y final, etc. (condición b). Los pasos del proceso deberían
estarían claros, por ejemplo: en primer lugar se separarían tres
probetas con cantidades distintas de agua pura, a continuación se
calentarían a velocidades distintas, etc. (condición c).
Finalmente, se admitirían resultados tales como: “observamos que
el agua ha comenzado a evaporarse en el momento en que en cada
probeta se ha alcanzado la temperatura de 100 grados” siempre que
todos los investigadores participantes (o una mayoría significativa)
afirmen observar lo mismo (condición d).
Las verdades empíricas obtenidas por
inducción (los teoremas, leyes, o tesis empíricas de una ciencia)
son aquellas que se obtienen por "generalización" a partir
de un número suficiente de enunciados observacionales (o datos). Por
ejemplo, yo solo podría afirmar que el enunciado "El agua
siempre hierva a 100 grados" es cierto cuando dispongo de una
cantidad suficiente de enunciados observacionales (resultado
cada uno de ellos de un experimento u observación) que coinciden en
afirmar que tal o cual cantidad y tipo de agua hierve a
cien grados al calentarla de tal o cual modo y en tal
o cual circunstancia. La inducción es muy utilizada en la
ciencia moderna y consiste en justificar la verdad de un enunciado
con significado universal y que es imposible de comprobar
directamente (por ejemplo, que “todo los cisnes son blancos” es
un enunciado que yo jamás podré comprobar) a partir de una
suma de enunciados que sí podemos comprobar por observación (Este
cisne que vemos es blanco; aquél cisne que vimos ayer
era blanco, etc.). Naturalmente, esto implica un "salto lógico",
pues "muchos" jamás equivaldrá a "todos". A
este problema se le llama "el problema de la inducción". De otro lado, la inducción no puede proporcionar verdades "necesarias"
(como las de los saberes lógicos), pues, por muchos que sean los
casos o datos (la cantidad de veces que hayamos observado al agua
hervir a 100 grados o a los cisnes ser blancos), esto no obliga a que
siempre tenga que ser así: siempre cabe la posibilidad de que el
agua deje de hervir a esa temperatura o de que nazcan cisnes no
blancos...
Para acabar, en esta presentación podéis ver cómo funcionan los saberes empírico racionales (es decir, la ciencia):
Cuestiones:
1. ¿Qué caracteriza a los saberes empírico-racionales?
2. ¿Qué condiciones mínimas ha de cumplir un experimento para ser "científico"?
3. ¿En qué consiste el problema de la inducción?
4. Plantea alguna hipótesis (relativa a alguna teoría psicológica) que te gustaría poder verificar y, a continuación, extrae de ella alguna predicción y realiza el diseño experimental correspondiente.
Algunas sugerencias para experimentar aquí o aquí
Cuestiones:
1. ¿Qué caracteriza a los saberes empírico-racionales?
2. ¿Qué condiciones mínimas ha de cumplir un experimento para ser "científico"?
3. ¿En qué consiste el problema de la inducción?
4. Plantea alguna hipótesis (relativa a alguna teoría psicológica) que te gustaría poder verificar y, a continuación, extrae de ella alguna predicción y realiza el diseño experimental correspondiente.
Algunas sugerencias para experimentar aquí o aquí
lunes, 25 de septiembre de 2017
¿Qué tipos de saberes hay?
¿Qué tipo de saber es el saber psicológico? Antes de nada tendremos que saber qué es un saber. Cada saber es un conjunto de teorías acerca de un mismo asunto (o un mismo tipo de asuntos). Por ejemplo, las matemáticas son un saber compuesto de diversas teorías
acerca de los números, el espacio geométrico, y cosas así. La historia es
un saber compuesto de distintas teorías (a veces contrapuestas)
acerca de los hechos del pasado. Y así con todos los demás. Cada
teoría consta a su vez de un conjunto de ideas
o pensamientos (relacionados entre sí) a los que se les llama
proposiciones.
A la expresión lingüística de una proposición se le suele llamar
enunciado.
Por ejemplo, una teoría sobre los gases contiene un conjunto de
proposiciones y enunciados que, juntos, pretenden explicarnos cómo
se comportan los gases. Hay que añadir que todas las proposiciones y enunciados
(y, por tanto, las teorías y los saberes) tienen la
pretensión de ser verdaderos,
es decir, de describir
correctamente
la parte de la realidad de la que tratan.
Si un biólogo enuncia, por ejemplo, que “todos los mamíferos son
peludos” es porque pretende que su enunciado sea verdadero, es decir:
que realmente
todos
los mamíferos tengan pelo.
Ahora bien: cómo puedo saber que lo que creo o digo se corresponde con lo que realmente ocurre. Hay varias maneras de responder a esta profunda pregunta filosófica.
Ahora bien: cómo puedo saber que lo que creo o digo se corresponde con lo que realmente ocurre. Hay varias maneras de responder a esta profunda pregunta filosófica.
1. Porque se ve, dicen algunos. Sé que el enunciado “El delantero ha marcado un gol” es verdadero porque lo acabo de ver por televisión (o porque alguien que lo ha visto, y del que me fío, me lo ha contado).
2. Porque se siente con el corazón, dicen otros. Es como una especie… de emoción. Sé que es verdad que “la película de ayer era muy bonita” porque me gusto mucho.
3. Porque quiero creerlo, por un esfuerzo de voluntad, como la fe. Qué “Dios creó el mundo” es verdad porque lo creo, solo por eso (aunque no tenga “pruebas”, ni entienda demasiado cómo lo hizo).
4. Porque tenemos pruebas experimentales. Sé que es verdad que “el agua hierve a cien grados” porque hemos hecho muchos experimentos, cuidadosamente diseñados, en los que se ve como el agua hierve a esa temperatura.
5. Porque, después de pensarlo, lo entiendo como necesario (no puede ser de otro modo). “Dos más dos son cuatro” es verdad porque razono y concluyo que es imposible que dos más dos no sean cuatro.
Según hagamos caso a uno u otro de estos “criterios de verdad” (por cierto: ¿cuáles serán los “criterios” más verdaderos, y por qué?) podemos hablar de:
Saberes racionales. Son los que obedecen al criterio (5), (4) y, a veces, un poquito el (3). Los que solo aceptan el criterio (5) son denominados “saberes puramente racionales” o “lógicos” (la filosofía se considera habitualmente como uno de estos saberes). Y los que siguen el criterio (5) y el criterio (4) (más, a veces, un poquito el (3)), se denominan “saberes empírico racionales” (son lo que llamamos “ciencias”).
Saberes irracionales. Son los que dicen obedecer los criterios (1), (2) y (3). Por ejemplo, lo que solemos llamar saber común o vulgar obedece a menudo el criterio (1). La gente piensa que nuestros juicios estéticos (sobre lo bonito y lo feo) obedecen el criterio (2). Los dogmas o verdades religiosas obedecen, típicamente, al criterio (3).
Actividades:
1. ¿Crees que hay algún tipo de saber que no encaje en ninguna de las categorías que hemos presentado? ¿Cuál?
2. ¿Qué diferencia fundamental hay entre los saberes racionales "puros" y los saberes empírico-racionales?
3. ¿En qué lugar comprenderías a la psicología?
martes, 19 de septiembre de 2017
lunes, 18 de septiembre de 2017
¿Van las neuronas en bicicleta? El problema mente-cerebro.
Hay una vieja polémica en la filosofía y en la ciencia acerca de lo que llamamos "fenómenos mentales" (sensaciones, emociones, deseos, sueños, imágenes, ideas...). Algunos (quizás la mayoría) piensan que todos estos fenómenos ocurren en el cerebro y son, por tanto, de carácter físico-químico o material. Otros afirman que tales fenómenos no pueden explicarse totalmente en términos cerebrales, por lo que opinan que hay algo así como una "mente" distinta al cerebro que es "dónde" ocurren las sensaciones, emociones, etc. ¿Quién tiene razón?

No sé. ¿Cómo arreglamos este asunto? ¿Qué dice tu mente o tu cerebro al respecto..?
Si quieres pensarlo otra vez, pulsa aquí y escucha nuestro programa de radio sobre este asunto.

jueves, 30 de marzo de 2017
domingo, 5 de febrero de 2017
Atracción y amor.
http://www.salud180.com/salud-dia-dia/test-para-encontrar-el-amor (un pequeño test, muy superficial, típico en publicaciones populares)
https://www.psicoactiva.com/tests/compatibilidad-de-pareja.htm (un test un poco más serio sobre personalidad y relaciones; para hacerlo solo o en pareja)
https://www.psicoactiva.com/test/ (editor de tests, para hacer los tuyos propios)
https://psicologiaymente.net/social (página muy interesante sobre psicología; en este caso, sobre psicología social).
https://www.psicoactiva.com/tests.htm (página con tests de todo tipo).
jueves, 26 de enero de 2017
Lenguaje no verbal
Gran parte de la comunicación, y a todos los niveles (interpersonal, grupal, intergrupal, de multitudes), se da a través de lenguajes no verbales. Algunas investigaciones afirman que más del 90% de la comunicación se produce a través del lenguaje no verbal. El lenguaje no verbal suele ser en gran medida inconsciente, aunque en ocasiones, y mediante la educación, se puede hacer consciente (en eso consiste parte del entrenamiento de políticos, famosos, vendedores y otros profesionales cuyo éxito depende, en gran medida, del uso adecuado del lenguaje corporal y la gestión de su imagen pública). De otra parte, y debido al escaso control consciente del sujeto, los lenguajes no verbales resultan códigos muy útiles para psicólogos, criminólogos y otros, en tanto con ellos resulta mucho más difícil falsear o deformar la expresión de los procesos mentales.
Del nivel más general a los más particulares, los lenguajes no verbales relativos al cuerpo (hay otros relativos a los objetos, a los símbolos de estatus, o a otros muchos significantes no verbales):
* Movimientos corporales en general.
Es el nivel más general de análisis. En estos movimientos el lenguaje no verbal corporal se da como un todo. Podemos analizar conductas comunicativas ligadas a movimientos y actitudes corpóreas tales como caminar, forma de sentarse, saludar, presentarse, bailar, etc.
* Gestos faciales en general.
Se han llegado a registrar hasta 3000 mil expresiones faciales significativas. Paul Ekman estableció una amplia lista de expresiones universales, entre las que sobresalen la felicidad o alegría, tristeza, ira, miedo, sorpresa, asco, desdén. Algunas parecen más universales que otras. Estudios recientes sugieren que la cultura influye más de lo que se pensaba. En cualquier caso, la mayoría de esas expresiones son observables en bebés (incluso en bebés ciegos de nacimiento). Son interesantes también las llamadas "microexpresiones", gestos faciales genéricos que el sujeto produce en muy breves espacios de tiempo y que, a veces, contradicen lo que se está expresando de forma consciente.
* Miradas.
* Cejas
* Nariz y boca
* Manos.
* Tonos de voz (tono, timbre, velocidad, ritmo)
jueves, 12 de enero de 2017
viernes, 6 de enero de 2017
Qué es la Psicología social
Con el tercer tema (“La programación
socio-cultural de la conducta y la mente”) entramos en el ámbito
de la Psicología social. La Psicología social estudia la conducta y
los procesos mentales humanos en tanto resultantes de interacciones
sociales, sean interpersonales, grupales, intergrupales o propias de
multitudes.
Tras una introducción, en la que
volveremos a hablar de la importancia de la socialización y la
enculturación en la especie humana, y de la disputa entre genetistas
y ambientalistas, trataremos de distintos tipos de interacción
social, tales como el aprendizaje, la percepción del otro, el amor,
el odio y la agresión, las conductas altruistas, la formación de
grupos, el liderazgo, las relaciones de poder, las conductas
gregarias, los prejuicios sociales, los rumores, las conductas de
pánico colectivo, y otras...
La tesis fuerte de la Psicología
social es que todo lo que hacemos, sentimos, queremos y pensamos es
fruto de la cultura y el entorno social. Que toda nuestra realidad es
una construcción social.
lunes, 2 de enero de 2017
Hacer puentes y hacer amigos. Sobre sexo, género y moralidad.
No son pocos los estudios y
experimentos que apuntan a una diferencia morfológica y funcional
entre el cerebro de los varones y el de las mujeres. El tema es
enormemente controvertido. Pero los datos dan mucho que pensar. Según
el profesor de psicología de Harvard Simon Baron-Cohen (La Gran
Diferencia) los varones poseen un cerebro más apropiado para
“analizar sistemas” (desde los más mecánicos hasta los más
abstractos), y las mujeres para comunicarse y empatizar con los
demás. No es broma. Parece que si tomas a un bebe recién nacido y
lo colocas frente a un panel con distintas fotografías, la mayoría
de las niñas se fijan en imágenes de rostros humanos, y la mayoría
de los niños en imágenes de artilugios mecánicos... Sobre esto trata nuestra última colaboración en el diario.es. Para leerla pulsar aquí.
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